Las autoridades policiales chihuahuenses y de la federación así como el ejercito, da palos de ciego en la búsqueda de los asesinos de dos sacerdotes Jesuitas y un guía de turistas en Urique, Chihuahua.
La banda de El Chueco es señalada por la población y testigos como la autora de los asesinatos, sin embargo las autoridades y el presidente de la República, niegan identificar oficialmente al perpetrador directo.

La Gobernadora deja en manos de la fiscalía y las fuerzas federales la resolución del vaso y evita hablar de los hechos. Maru Campos gobernadora de Chihuahua debe someterse a las instrucciones de la mesa de seguridad federal, no puede actuar por si sola.
El Gobierno del Estado de Chihuahua informó sobre las acciones los trabajos que se han llevado a cabo desde el martes en la comunidad de Cerocahui, municipio de Urique, a fin de esclarecer los dos casos en los que se reportó la privación de la libertad de cuatro personas y un segundo hecho en el que tres hombres fueron privados de la vida, dos de ellos sacerdotes Jesuitas que el comunicado no precisa.
La información habla de que fue desplegado un operativo conjunto en el que participan Agencia Estatal de Investigación, Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Guardia Nacional y Ejército Mexicano, quienes han efectuado patrullajes que se han extendido a poblados, rancherías y caminos vecinales de la zona.
Aunado a ello, Agentes del Ministerio Público y Peritos, junto con Policías Investigadores, habrían realizado entrevistas, análisis de evidencia, entre otras diligencias, en las cuales se ha podido establecer que fueron dos hechos.
La mañana del lunes, se reportó a la línea de emergencia 911, la privación de la libertad de dos hombres identificados como Paul Osvaldo B. y Armando B., así como de una mujer y un menor de edad. (La denuncia fue ratificada por familiares de las víctimas).
-De acuerdo con las primeras entrevistas, refieren que pasadas las 13:00 horas del lunes, fue privado de la libertad el guía de turistas, Pedro Eliodoro P. G. y llevado a un templo de la misma comunidad, en donde fue privado de la vida junto con los sacerdotes Javier C. y Joaquín M., cuyos cuerpos se llevaron en la parte trasera de una camioneta envueltos en plástico.
«La prioridad es ubicar al o los responsables, por lo que se han centrado todos los esfuerzos del Estado para localizar a quienes cometieron estos hechos que nos lastiman profundamente como sociedad». Se omite dar el nombre del personaje señalado, un sujeto apodado El Chueco, que gobierna desde Urique hasta El Fuerte, Sinaloa.
El comunicado apunta que por ello que el despliegue policial continuará el tiempo que sea necesario, con el objetivo de brindar seguridad y certeza a los habitantes del lugar.
El Gobierno del Estado de Chihuahua ha sumado esfuerzos con la federación que por instrucciones presidenciales lleva a cabo la búsqueda de los cuerpos como prioridad. Lo anterior no deja en claro si El Chueco es también un objetivo.
El comunicado en la última parte señala a forma de dictar línea, que se pide a los médios de información un trato profesional de la información por el interés de la sociedad en los hechos.








