El presidente Andrés Manuel López, acusó a los médicos de rechazar trabajar en algunas regiones del país por la inseguridad, y por la calidad de vida de sus familias, «quieren que sus hijos vayan a mejores escuelas», agregó.
“Hay regiones donde la gente corre peligro, los profesionales, los médicos, y aunque estén las plazas no quieren ir”, dijo, pero acotó que además no hay suficientes médicos especialistas, cómo lo ha venido diciendo en su discurso que sostiene su «necesidad» de importar médicos cubanos en zonas como Guerrero, dominadas por el narco dónde las bandas no permiten el desarrollo de las comunidades. Sin embargo no habla de una política que brinde seguridad a la población y a los médicos mexicanos para que puedan ingresar en esas zonas son temor a morir.
Durante la conferencia mañanera puntualizó que, buscando el bienestar, los profesionales quieren trabajar donde sus hijos puedan ir a la escuela, donde tengan servicios. Admitió que hay regiones en donde no se podía tener médicos por la inseguridad.
Recordó que visitó un hospital del IMSS Bienestar en Michoacán y estaba vacío porque no había quien fuera a trabajar ahí.
Agregó que también fue a tres hospitales en Yucatán, que es un estado con poca violencia y seguro, y en ninguno había pediatras.
López reconoció la labor de los médicos durante el COVID-19 y aseguró que todos los que fueron contratados para atender la pandemia tendrán sus bases, cómo lo prometió, sin embargo muchos de ellos han sido desocupados al terminar sus contratos.








