Luis Cardona/diario19.com
La despedida de Mike, fue hermosa. O´connor tuvo la virtud de ser tan honesto en su trato, que hasta el más engreído se doblaba a su humildad e imprudencia, que ejercía completamente consciente, sabiendo que era la única manera de sensibilizar y tambalear estructuras. Ahí estuvimos casi todos a los que al menos una vez al mes contactaba telefónicamente. Entendí finalmente, porque tardaba “tanto” en volverse a comunicar conmigo. Éramos fácilmente más de ochocientas personas con quienes interactuaba; por supuesto en orden de afectos. Su familia, los compadres, los amigos, los compañeros, los periodistas desplazados mexicanos, funcionarios públicos, reporteros que pedían entrevistas… y cada uno queriendo sentirlo a diario; imposible. Y aún así siempre estaba al pendiente. Afortunada Tracy de estar a su lado, porque amándola como lo hacía, debió tener al mejor compañero.
El sonido casi gutural del lamento irlandés de la gaita, confundido con el solemne silencio que arropaba el llanto y las sonrisas de los discursos de la lista interminable de gente agradecida con Mike por haberse deleitado con su presencia, charla, ironía, humor negro, consejos, vivencias y acciones, de pronto encogió corazones, llenó el libro de visitas, con poemas, frases, abrazos y “te quiero”. Nombrar a todos es imposible, cada uno vive su propio duelo, porque Mike dejó en cada quien algo muy personal. Todos en general supimos cómo era. Todos en particular, aprendimos algo; todos, y no miento. Separarse de la primera persona para escribir esto es muy difícil, por eso lo expongo desde mi perspectiva, porque en cada abrazo que nos dimos, aún sin habernos visto antes, estaba la huella de Mike.
El servicio en su memoria en Casa Lamm, no puede escribirse como la historia de un evento, como el fin de un obituario. No. Este servicio ha sido diferente, lleno de amor, humildad, comprensión, respeto y añoranza. Ya no está, es cierto, pero está. Se siente su presencia en cada corazón trastocado, en la conciencia, los andares, los preceptos, sus acciones. Cómo despedir todo eso?. Deshacernos de ello, sería negar que existió. Despedimos la presencia física de Mike, cada quien en su faceta. Yo en lo personal me niego a despedirme de su esencia. Un abrazo Mike, que estés bien… nos vemos luego.
