Pedro Matías / pagina3.mx /diario19.com
Oaxaca.- Heidy todavía no empieza a soñar y ya vive una pesadilla en un tétrico hospital. A sus escasos siete meses, ya sufre los estragos de las diferencias sociales.
Tal vez, en su lucha por sobrevivir, nunca perciba que su vida vale menos que los dos millones que pagó el gobierno de Gabino Cué a un despacho por unas controversias constitucionales que se fueron al cesto de la basura.
Lo que es peor, que el gobernador gaste más de 164 millones de pesos en cuidar su imagen o que haya invertido 16 millones de pesos en la remodelación de la oficina de gubernatura.
Heidy solo necesita dos millones de pesos para el trasplante de hígado porque padece “Atresia Biliar”.
Sin lágrimas o con sollozos a lo largo de su entrecortada respiración, Heidy tampoco se da cuenta que forma parte de los alrededor de 150 mil infantes de Oaxaca, de los cuales el 80 por ciento son indígenas, que se encuentran en extrema pobreza y que en algunos casos viven en condiciones de hacinamiento similares o peores a África o la India.
Pese a todas estas adversidades, Dios ya se hizo presente al enviarles ángeles que decidieron velar por la salud de esta niña indígena zapoteca.
Tito Tito Capotito, Sombrerín, Din Don, Pompín, Pelotín, Espagueti, Pazos, Rabanito, Peinetazo, Peluchín, Rotulito, Ricitos de Agua, Brillitos, Chinampina y Chipote Chillón, son esos ángeles disfrazados de payasos que forman parte del grupo de risoterapia “Amigos en recuperación”, que convocaron al maratón del peso “¡Salvemos a Heidy, ella quiere vivir!”.
Con esta consigna invitaron a la ciudadanía a participar en el maratón del peso que se realizó en la Alameda de León para recaudar fondos y apoyar a la pequeña de siete meses de edad que necesita el trasplante de hígado de manera urgente.
El payaso Peinetazo – Ramón Bautista Morales – confesó que este grupo de “Amigos en recuperación” llevan la risaterapia a diferentes hospitales, centros penitenciarios, consejos tutelares y asilos de ancianos.
Al enterarse del caso de Heidy y darse cuenta de la angustia de sus padres de condición indígena zapoteca y sin dinero, decidieron unirse a su causa.
“No tenemos la experiencia de realizar un evento masivo ni el equipo. Pero aquí estamos. Es un evento que salió de la nada, pero la intención es lo que cuenta. La intención es que Heidy pueda crecer, caminar, reír, ir a la escuela, en síntesis, su derecho a la vida”.
“Aquí estamos luchando como cada miércoles que vamos al Hospital Civil al área de oncología para darle un momento de risa a aquellos pequeños que padecen de cáncer. Eso es tan parecido a la muerte como el caso de Heidy.
Peinetazo aclaró: “No somos un grupo que lucra con el maquillaje. Obvio vivimos del maquillaje, pues vivimos del payaso porque es nuestro talento, cobramos muy bien pero también damos a la sociedad”.
Mientras, en el Hospital de San Pablo Huixtepec, a cientos de kilómetros de Villa Alta, municipio asentado en la Sierra Norte, los padres de la pequeña llevan dos meses de viacrucis porque casi no hablan castellano y no tienen dinero para el trasplante que necesita su hija.
La mamá ha tenido depresiones por la desesperación de ver a su primogénita postrada en una cama de hospital.
La mujer está deteriorada psicológicamente, a tal grado de que requiere de atención psiquiátrica, y el papá se queda al cuidado de la pequeña.
“Gracias a Dios, el caso de Heidy se ha ganado el corazón de muchos. Los payasos no solo realizaron el maratón del peso, sino que portan como casacas cartulinas para mostrar el caso, otros realizan boteos por la calle para recaudar el dinero.
A esta labor altruista se se han sumado los socorristas que en sus ambulancias andan boteando con mucha fe sin ningún sentido lucrativo.
“La fe que tenemos es que podemos recaudar un poco de la gente para la gente. Somos portavoces y contagiamos y concientizamos a la gente. Lo que se está aportando no es cosa mía es de Dios que está moviendo los sentimientos del oaxaqueños”, sintetizó Peinetazo.
Para los que deseen ayudar a vivir a Heidy se abrió una cuenta bancaria 520920 en la sucursal 7007 de Banamex a nombre de Eleazar Lorenzo Martínez para el trasplante de hígado.
La Atresia Biliar es un trastorno poco frecuente de las vías biliares, crónico y progresivo, manifestado en los primeros días de vida. Está causado por la ausencia congénita o infradesarrollo (atresia) de una o más de las estructuras biliares extrahepáticas, que produce ictericia intensa de carácter obstructivo, unas heces acólicas completas y persistentes, y una hepatomegalia dura que desembocará en una cirrosis.
La pregunta es ¿dónde están los Servicios de Salud?
De acuerdo con el Tercer Informe de Gobierno de Gabino Cué resaltó que “sin salud no hay progreso ni posibilidades de remontar la desigualdad que lastima a las familias del estado de Oaxaca”.
Este gobierno “humanista”, resaltó que en los últimos tres años han invertido en el sector salud de Oaxaca seis mil 800 millones de pesos, pero los casos como Heidy revelan la realidad y esas estadísticas no aparecen en el Informe.
