Reflexiones
Por Luis Cardona
Andrés Manuel López Obrador en su reciente gira de apoyo a la hija del Senador por Guerrero Félix Salgado Macedonio, evadió el tema de la venta de niñas en el estado, alegando que era un tema politizado, y se deben respetar las tradiciones de los pueblos, que no se trata de la regla y se generaliza.
“Ahora que fuimos a La Montaña unas periodistas, por toda la campaña que se genera de quienes no conocen las comunidades, ni conocen de las culturas de los pueblos, la pregunta que me hacían es: ‘A ver, ¿qué nos dice, o viene a ver lo de la venta de las niñas, lo de la prostitución de niñas?’ No, no vengo a ver eso, porque eso no es la regla, en las comunidades hay muchos valores culturales, morales, espirituales, eso puede ser la excepción, pero no es la regla. ¿Qué, acaso entonces la prostitución nada más está con los pobres? Entonces, toda una campaña en ese sentido. Pero no es motivo para cuestionar a nadie, es que es muy enajenante el manejo de la información o, mejor dicho, la información que se transmite para distorsionar, para deformar las cosas. Entonces, en La Montaña y en todo Guerrero y en todo México hay muchos valores, hay una gran reserva de valores en el México profundo para regenerar la vida pública”, concluyó.
Con esta visión de López Obrador que antepone el respeto a los usos y costumbres y deja indefensas a mujeres menores de edad vulneradas en sus derechos humanos, por costumbres y tradiciones, se entiende entonces cono mentira, la supuesta lucha de la hija de Salgado Macedonio, en favor de ellas.
La Gobernadora está impedida de esta manera por la visión Amloista de rescatar a niñas del trato de sus padres que las venden al mejor postor, cubiertos por tradiciones y costumbres que solo el presidente de México, «entiende».
El machismo de López Obrador, es evidente al referirse a los derechos de la mujer, no obstante manejar en su discurso «estar a favor de las mujeres».
Cobija a la hija de su amigo Senador con todo el aparato gubernamental, la pone en la luna con sus abrazos, pero a las niñas que por «tradición» son objeto de venta, las ignora y resuelve que no es un delito sino una costumbre que debe respetar el resto de la sociedad.
Habrá que ver de qué está hecha la hija de Salgado Macedonio, a ver si demuestra que en verdad le interesan los derechos humanos de las niñas esclavizadas por usos y costumbres, o solo ha Sido producto del manipuleo de López Obrador para lograr el control político de Guerrero, un estado de líderes sociales.
La hija de Salgado Macedonio tiene la posibilidad de demostrar y hacer su propia historia, aunque todo indique que es una mujer al servicio de las decisiones patriarcales de su padre y el Presidente López Obrador.
Qué país!.








