En Oaxaca Morena parece no tenerlas todas consigo. La lucha electoral que inició el pasado domingo fue un termómetro político, dónde los contendientes del PRI-PRD Alejandro Avilés y el del partido oficialista mexicano apoyado por el PT, mostraron su poder de convocatoria. Avilés sin embargo, debe luchar contra los de afuera y los de adentro, tras la cercanía del gobernador priista Murat, con los ideales de la cuarta transformación del presidente López.
Miles de militantes priistas más que perredistas, acudieron el 3 de abril al inicio de campaña de Alejandro Avilés quien asegura que triplicara los beneficios de apoyos a los adultos mayores.
Ambos candidatos mostraron el acarreo de gente con autobuses y viandas, para aguantar el sol primaveral que caía a plomo con casi 40 grados de temperatura.
El candidato común del PRI-PRD a la gubernatura de Oaxaca, reiteró que su propuesta atraerá el voto, incluso de quienes han votado por la oposición.
Ofreció desde la Plaza de la Danza triplicar los apoyos para adultos mayores, regresar las estancias infantiles y apoyar a los jóvenes en situación de pobreza.
Y es que Morena se encuentra muy disminuido en imagen en Oaxaca, por las promesas incumplidas del presidente López. Oaxaca es una zona de polarización política tradicionalmente, dónde se enfrentan grupos radicales de izquierda, contra la idea progresista de la otra izquierda. La derecha es pasiva, y el priismo persiste aún, aunque solo como una solución al mantenimiento de la corrupción gubernamental que favorece monetariamente a todos los sectores.
Morena ha recibido reveses Electorales, la imagen de su candidato socialmente se parece al perfil priísta, no goza de fama honesta y se le acusa incluso de proteger a la presunta asesina intelectual de una activista en Nochixtlán, ex alcaldesa del poblado
La contienda aglutina a Miles de personas, la suerte del pueblo oaxaqueño está en juego.








