El pasado 4 de febrero, estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa se enfrentaron con agentes de la Guardia Nacional y la policía de Guerrero en la caseta de Palo Blanco, en un intento por apoderarse del control de las cabinas de cobro; los elementos de la GN rociaron a los estudiantes con gas lacrimógeno poco después de que ellos comenzaran a retirarse.
Los jóvenes se disponían a dejar la caseta de Palo Blanco, donde únicamente hicieron un mitin, debido a que por el operativo de seguridad en el lugar, se bloqueó la circulación en la garita.
Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador, opinó que la delincuencia organizada está dentro del movimiento de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, quienes se manifestaron el viernes pasado en una autopista del estado de Guerrero.
Al no descartar su intromisión en el movimiento de los normalistas, el presidente llamó a los jóvenes a dejar de actuar violentamente y entablar diálogo con las autoridades.
“También tenemos la información de que hay gente dedicada a actividades ilícitas, infiltradas, en este movimiento. A lo mejor ni ellos (los normalistas) lo saben, por eso lo estoy planteando. Me dirijo a ellos y le pido también a sus papás que nos ayuden, que estén pendientes de ellos, hablen con ellos porque este no es el camino”, comentó el presidente en la conferencia matutina de este lunes.
Los infiltrados, añadió, podrían estar en la dirección del movimiento, aparentemente luchando por causas justas. Citó como ejemplo el robo de combustible, llamado huachicol, ya que los líderes del movimiento tenían grandes negocios a partir de la ordeña clandestina de los ductos.







