EPN ya no Tiene Secretario de Gobernación / Francisco Rodríguez / @pacorodriguez

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ÍNDICE POLÍTICO / Francisco Rodríguez

 

EPN ya no Tiene Secretario de Gobernación

 

Haciendo tabula rasa de todo el periodismo nacional, el aún secretario de Gobernación, Miguel A. Oso…rio Chong, “deslizó” una primicia que debía ser confidencial o pública, jamás personal, a un compañero de profesión, Ciro Gómez Leyva.

En la información referida el aún titular de la política interior esgrime por anticipado una defensa rayana en lo demencial, sobre la versión inicial, contenida en la misma nota, de un suceso de la mayor trascendencia.

Dice el aún responsable del Palacete de los Covián que en los últimos días de diciembre le presentó su renuncia al aún titular del Ejecutivo, y que éste la rechazó, recomendándole tomara unos días de vacaciones.

De allí, se cuelga Oso..rio para hacer una “brillante” defensa de su valor intrépido y de su coraje indomable, para hacer ver mal a los aún titulares de las demás carteras, Ruiz Esparza, Videgaray, Chuayffet y un largo etcétera que, habiendo incurrido en gazapos y truculencias, no le permiten al mayor jerarca tener espacios para refrescar su gobierno.

Que yo recuerde, es la primera vez que, con motivo de un acto inopinado de esta magnitud (pues una renuncia así causa una crisis de gabinete en cualquier país) el deponente se aprovecha para poner regados y trapeados a sus compañeros de encomienda, cuyas relaciones con el Ejecutivo es su obligación legal conducir en los mejores términos.

Cabe reflexionar sobre los motivos que tuvo Oso..rio para acabar tirando la toalla. En política, aunque el árbitro no conceda importancia a la claudicación de referencia, en la práctica en cambio, el hecho se da por consumado.

Sobre todo porque una vieja regla no escrita de las mafias, de las sociedades secretas, de las pandillas organizadas, es que en ellas se entra, mediante el cumplimiento de algunos protocolos, pero no se les puede abandonar fácilmente o por capricho. Todo en ellas tiene un alto precio.

Es equivalente a un acto de traición supina. El que renuncia inopinadamente emite, a querer o no, un juicio negativo de repudio a sus antiguos aliados o compinches. Finalmente todo lo hecho o deshecho, lo han hecho y deshecho juntos.

Como sabe demasiados secretos de sus anteriores valedores‎, el renunciante representa un perro negro, un hombre que, una vez que ya se le aflojaron las agarraderas de la voluntad, es capaz de cualquier cosa para mantener en alto su dignidad, decoro o buen nombre.

En esas condiciones se producen las grandes delaciones de ‎los testigos protegidos, de los rehenes de otras pandillas, de los políticos que abandonaron un proyecto porque no fueron bien tratados o no les dieron lo que merecían.

Como se van con enormes resentimientos y frustraciones, son “boletinados” de inmediato para evitar sean contratados en otras ligas, o para suavizar su inminente salida posterior, se les va desautorizado en público poco a poco, hasta acabar con su poco crédito y minimizar los impactos de su amenaza.

 

En Washington, Cual Invitado de Piedra

 

Todavía se da el lujo el joven Oso..rio de restregarle al periodista que obediente le publica íntegro el mensaje, que una vez que la renuncia le fue rechazada, el titular del Ejecutivo lo subió al avión de redilas que los condujo a Washington.

Dice el ‎DeCuius de la política mexicana que este hecho simbolizó el reconocimiento a su estatura, pues durante el viaje de marras fue tratado por el aún titular del Ejecutivo, con un rango ¡de Primer Ministro! ¡Ay, Gómez Leyva, te tragaste ese molino!

La verdad es que, como todo mundo lo vio, quien fue tratado como el Primer Ministro fue el Jefe Aurelio Nuño, ante quien se rindieron todas las banderas de la República y a quien se ofrecieron todos los honores imaginables.

Aún el honor muy discutible de haber acompañado en solitario al aún titular dentro de la Oficina Oval, para ser testigo exclusivo y, más aún, excluyente, de la soberana madriza que un negrito improvisado de político le propinó al mexicano.

Todo esto, mas la penosa reunión del Virrey Videgaray con el vicepresidente Biden, donde éste les leyó la cartilla y les impuso el ritmo y el rumbo de los indicadores esperables de crecimiento. Todo ello lo vio Oso..rio ¡desde las regaderas!

Vio pasar todas las bolas, las de nudillos, las de tirabuzón, las ensalivadas que se convertían en sonoros strikes y que, por su velocidad, han de haber freído a las mascotas de nuestros aborígenes. ¿Quién les pidió que fueran? ¿Se los ordenaron?

Aparte del lastimoso evento en Washington, adonde fueron a poner cara de what?, menos en la ridícula e insípida visita al cementerio de los héroes (¿de quien?), Oso..rio se la pasó en esa gira arrastrando un portafolios que nadie supo qué papel llevaba. Como alma en pena.

Apuestas –doble contra sencillo– se inclinaron a considerar entre enviados, corresponsales y periodistas de la fuente diplomática, que la razón de la asistencia de Oso..rio a esa gira, fue única y exclusivamente, para cumplir un mandato superior.

Efectivamente, para que sus superiores tuvieran a quién echarle la culpa, si surgía algún tema imponderable o desagradable. Fuera de allí, el chino fue sólo el payaso de las cachetadas.‎ Un triste, triste papel. En ese momento, ya estaba “boletinado”. Sus compañeros de viaje ya sabían de la renuncia.

‎Por ello, el gerifalte en cuestión no gana nada queriendo esgrimir una defensa poco honorable a destiempo, utilizando la pluma de un compañero columnista para disfrazar su osa… día. Para los que de esto saben, es un gazapo de risa loca.

 

Ya Cayó En Desgracia Política

 

‎En descargo, si lo que esperaba es dar de qué hablar, el aún titular de la política anterior, perdón, interior, lo ha logrado con creces.

Algunos analistas se hacen cruces sobre los verdaderos motivos de la deposición. No es posible atribuirla a que el hombre sienta que sus diferencias con los gobernadores se han agudizado, a partir del regaño público que les pegó a los delegados estatales de todas las secretarías.

Y es que en aquél evento en salón cerrado de la Secretaría, Oso..rio lo único que les dejó claro a los representantes de los secretarios en las entidades fue que el que les pagaba era el gobierno federal y su único jefe era el Presidente.‎ Nada más, pero nada menos, dijera Clarín.

Que no estaban en los estados para acordar, ni para recibir instrucciones de los gobernadores, pues éstos no pintaban en el nuevo pacto federal del toluquismo. Que aquí nada más había un Dios y que Oso..rio era su profeta.

Entre los gobernadores –priísta, la enorme mayoría–‎ el mensaje del oriental prendió la señal de alarma. Fue la primera de una larga serie de despropósitos políticos que han logrado cimentar la especie del divorcio entre los objetivos de Peña Nieto y los responsables estatales. Después de eso, nada fue lo mismo.

Aunque grave, lo anterior no ha pintado en el score negativo del político, porque se cometen a diario errores mucho más públicos y de mayor torpeza, que hacen diluirse en el tiempo a un vulgar gaffe.

Tampoco pudo haber sido la causa el inexplicable comportamiento de la secretaría a su cargo en el lío de la CNTE. Oso..rio sólo estuvo de acuerdo con el compadre Luis Miranda para que se les hiciera crecer, a billetazo limpio, descomunalmente en casi todos los estados del país

Pero eso fue más de lo mismo. Albarda sobre aparejo. Nada que mereciera una reprimenda o un zape en la cabecita, más dura que una piedra de moler chile. Por eso pasa lo que pasa.

Tampoco se ha de deber la caída en desgracia a la enorme falta de oficio para lidiar con la camisa arremangada con los ternuritas revolucionarios del Politécnico, que a estas alturas han recibido hasta de más y todavía no se satisfacen.

Mucho menos el haber cedido en toda la línea a las peticiones desmesuradas del compa Esparza, vecino de Zimapán, Hidalgo, y amigo de la familia, a quién se le quiere convencer de que baje su rijosidad a golpe de poner nuevas empresas eléctricas a su nombre. Cosa de comadres, no de conflicto de intereses.

Tampoco puede deberse al rotundo fracaso obtenido en la encomienda que le dieron para recuperar electoralmente el Distrito Federal. No prendió una sola alianza de las pactadas. Se prevé el desastre. Tampoco el fracaso para imponer el orden de la disuasión en las calles. Se dejó engañar por los mismos que engañan a Mancera. No, eso no fue.

La verdad es que se rompió el trípode de mando. La silla de tres patas de Los Pinos se quedó sólo con dos patas, por el momento. Se impone el terror del Jefe de Jefes Nuño.

Sí los temores de Oso..rio se cumplen, se vaticina con toda seguridad que en poco tiempo sólo quedará una pata, la del Jefe de Jefes Nuño, el verdadero dolor de cabeza no sólo del chino, sino de todos los miembros de La Pandilla Atracomulca.

¡Agárrense, porque esto no se acaba… hasta que se acaba!

 

Índice Flamígero: En Estados Unidos se preguntan si ¿ya estarán preparando la nueva fuga de Joaquín El Chapo Guzmán? Lo inquieren porque Miguel Ángel Yunes Linares, candidato plurinominal panista a una diputación federal, llevará como suplente a Enrique Pérez Rodríguez con quien, juntos, allanaron la salida subrepticia del penal de Puente Grande del ex líder del Cartel del Pacífico hace 14 años, cumplidos apenas el lunes. Pérez Rodríguez, además, ayudó a que se encumbrara el sucesor de El Chapo, Dámaso López Núñez (a) El Licenciado. ¿Cuándo vuelven a excarcelar al narco? Le deben eso y más, ¿o no?

 

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