Una vez más, la violencia se hizo presente en las inmediaciones del estadio Alfonso Lastras en San Luis Potosí con una riña en la que los potosinos «surtieron» con palos, piedras, patadas, trompadas y mentadas de madre a los seguidores de la Águilas del América, que cada vez que van a San Luis, viven un viacrucis, ante la mirada complaciente de la policía.
El sábado, previo al cotejo de la semana 13 del futbol mexicano entre las Águilas del América y el Club Atlético San Luis, aficionados del San Luis la emprendieron a golpes contra los del equipo de Azcárraga.
Desde la entrada ya los potosinos y su grupo de choque, traían a mentadas de madre a los americanistas, que cuando fueron requeridos «camara carnal, va» y a darle a la trompada. Luego llegaron los palos y dónde cayera: cabeza, oreja, labio, nuca, nalga, chamorro, corva, cuello, oreja, cachete hasta lengua y para llevar.
Señores con niños en brazos, tiraban patadas, y gritaban leperadas. Unos quedaron con los ojos de cotorra, otros hinchaditos de los labios, chipotes en la choya. Rasguños en el cuello.
Aquello parecía el fin del mundo. La policía solo veía, hasta que por fin ya después de dejarlos descargar la irá, los aplacaron, los formaron y órale, adentro a gritar al estadio.
Ya formados cada quien contaba su historia. Los gendarmes recibieron refuerzos a la hora de salida y ya nadie se peleó. No hubo detenidos, ni heridos de gravedad. Fue un tiro de caballeros, dijeron algunos de los potosinos, que llevaban de trofeo dos camisetas del América que tiraron a la calle para orinarlas.








