Sonora es la principal región de ataques a periodistas / Han asesinado a seis periodistas que estaban dentro del mecanismo de protección federal
El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas, informó que se han reportado 19 periodistas asesinados en lo que va de 2020. Se trata, dijo, del año más mortal en este rubro. Cabe recalcacar el discurso de odio de AMLO hacia la prensa no alineada, y su desinterés por los delitos cometidos en su contra, que también es una forma de agresión hacia el periodismo mexicano, de quien el presidente se ha tomado la atribución de señalar a quien si es periodista y quién, no. Obvio quienes sirven a su gobierno y a su imagen, son los buenos, y todos los demas, los malos.
“Este año es lamentablemente el año de más homicidios con 19. La mayor cantidad de homicidios se registra en Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Tamaulipas y Chihuahua”, declaró Encinas en conferencia de prensa.
Desde que comenzó la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador en 2018 se han contabilizado 38 periodistas asesinados. Esto equivale al 27% del total de periodistas que han muerto desde 2010 (138).
“¿Cuál es el perfil de las víctimas y victimarios? El 13% de los homicidios en esta administración es contra mujeres y 87% hombres, y periodistas que cubrían nota roja. Siete de política y 11 de nota roja”, señaló Alejandro Encinas.
Cuatro de cada diez agresiones reportadas se atribuyen a servidores públicos. Sonora es la principal región de ataques a periodistas.
Encinas reportó que desde 2017 se han asesinado a seis periodistas que estaban dentro del mecanismo de protección.
“En los últimos 5 años van mil 52 agresiones contra periodistas, desde golpes, amenazas, hasta ataques a sus oficinas”, explicó el funcionario.
Pese al reporte, Encinas reconoció que la mayor parte de los homicidios cometidos en años anteriores “están en impunidad”.
Todo quedó al final, en un simple informe estadísitoco, mientras que el Mecanismo de Protección Federal, vive un letargo en su misión, más acentuado con la entrada de Irazoque a su dirección. Hoy los llamados de los periodistas que solicitan mejores condiciones de seguridad, se pierden en el silencio. los enlaces ya no responden ni mensajes por correo electrónico.








