Diario 19 / 1 de Marzo de 2019 / Reflexiones
El Gobierno que nunca fue… Alejandra y otros yerros
Por Luis Cardona
Desafortunadamante en Chihuahua tenemos un Gobernador poco inteligente, soez, alterado, incongruente, sumido en el egoismo aún, de una elección que lo llevó al poder con una esperanza, y fue un parto en el desierto. Rodeado de sempiternos alabadores holgazanes y estrategas de seguridad que solo observan cómo la delincuencia les rebasa, oponiéndose “per se” a cualquier nueva alternativa de paz.
Nuestro gobernador se convirtió de una esperanza libertaria, en un asadón sin filo que no arranca más que lo de encimita y se marea solo, con estadísticas que lo ponen como el mejor recaudador y la mejor fiscalía de la República. Vamos, por favor, en números será “realidad”, pero de eso no vivirá él ni su partido en las elecciones, ni el pueblo, que es el principal objetivo -debiera ser-, a quien se debe y no a intereses de grupo que son capaces hasta de sacar de la cárcel a un sacerdote pedófilo por encima de los derechos de las niñas y las mujeres.
Que una niña de dos años y su madre, busquen sobrevir a las heridas de unas balas llenas de impunidad en Rubio, o los cientos de muertos en Juárez, las decenas en Chihuahua, los agentes de policía amenazados, los ladrones de casas, de autos, los narcomenudistas. Todo eso en conjunto no representa más que una sola cosa, ineptitud, mi querido Javier.
Una ineptitud que además cuando se le señala, lo enfurece y actúa sin pensar, sin observar cordura alguna, alimentando la inestabilidad social que en un inicio pensé, y muchos conmigo, estaba dispuesto a disolver a un a costa de la vida misma, como lo estamos muchos chihuahuenses que con acciones lo demostramos, no con discursos ni soflameras e inconsistentes metáforas en discursos pasados de moda, de otra época muy diferente a los vientos que exigen cambios mensurables, no sentencias ni anatemas hipotéticos cargados de ineficiencia en el desarrollo politico-social.
Ese es Chihuahua hoy. Ah, perdón, con un ex gobernador que dejó las peores finanzas de la historia y a quien Corral culpa hasta de una diarrea, en vez de reconstruir con inteligencia, el cochinero que dejó Duarte, en vez de discursos beligerantes que poco aportan a la estabilidad social que ha perdido con el paso de los días, separando de sus cargos a gente veliosa que tenía un objetivo, hoy incierto, pasando encima de lealtdades, para poner traicioneramente a los que le alaban cada grosería que le se le ocurre.
Hasta las redes sociales de Javier Corral se le han volteado. Es increible que solo sus “bots” y algunos correligionarios y periodistas que por su trabajo deben seguirle. Bueno hasta el compadre de Parral al que su ex jefe de CS Antonio Pinedo le pagaba más de cincuenta mil pesos mensuales, y le tenía un escritorio enseguida de su secretaria y la asistente, y que mantiene un facebook de odio, le insulta. Hasta ese tipo sin moral que le servía para golpear a un acérrimo rival personal, ahora lo conoce como “El chelelo”, ¡Gulp!.
Nuestro gobernador ha caído tan bajo, que solo le queda como al Ave Fénix, quitarse el lodo y resurgir, porque ya desafortunadamante no existe otra salida más que la refundación de su endeble estructura de gobierno.
En la Dirección de Gobierno, tiene a uno de sus principales “enanos crecidos”, que solo sabe amedrentar a los circulos productivos. Se atreve a amenazar incluso a los propietarios de restaurantes, bares y salones de diversión. con “tronarlos” para evitar que la venta de droga se siga esparciendo, como si ese giro fuera el culpable de lo que las fuerzas estatales de seguridad permiten y solapan. Pero además es un tipo que nada tiene que ver ya con las decisiones de Gobernación que recaen en Ignacio Castro, un tipo honesto y de centrada identidad chihuahuense, de los pocos leales, que Corral no ha corrido al calor de los chismes.
Los informes de gobierno, solo sirven para la alfiombra roja, pero ya ni para eso en Chihuahua, pues pocos son quienes reciben con agrado la invitación -me refieron a los sectores productivos- pues sienten en carne propia los estragos de la nefasta política financiera, más recaudatoria y de gasto corriente que de inversión e innovación.
Chihuahua vive uno de sus peores momentos económicos, por culpa de un ex gobernador saqueador, y un gobernador sin idea de la gobernabilidad. Corral es gris, pasa desapercibido desde hace tres meses. Perdió con la salida de Peña Nieto su bastión politico al enfrentrse ahora a la restistencia pasiva invertida de un gobierno federal que que no abona a su pretendido liderazgo de “Quijote”. Hoy sus aliados, intelectuales de derecha lo abandonan en sus foros e iniciativas de beligerantes propósitos politico-electorales. Su innecesario enfrentamiento a las políticas federales lo ciñen a la herrática postura del desastre administrativo de un gobierno que ya ni tumbos da.
El gobierno de Corral se ha desfondado con la inoperante actividad de la reina de la Innovación que no ha sido capaz de atraer inversiones de cuantía. Los malos oficios de su gestoría en la inversión extranjera, han puesto a la amiga de Corral, Alejandra, en su exacto lugar. La dueña de la tienda de abarrotes más rica de la colonia; solo eso. Nada más. Porque los inversionistas tiburones, ya ni se acercan, no ven caso de perder el tiempo en charlas, foros y reuniones con jóvenes emprendedores.
Las mega inversiones no se observan por ninguna parte, solo mediocres maquiladoras de cincuenta o setenta empleados, que evaden obligaciones con los apoyos gubernamentales.
Chihuahua, no tiene turismo, porque la violencia no permite que vengan los extranjeros a pasear siquiera a la avenida Juárez. Los comerciantes y emprarios son extorsionados desde adentro de las mismas instituciones de seguridad, el pueblo sobrevive con ínfimos servicios públicos, por su falta de gestoría.
Chihuahua es un infierno de violencia, le guste o no escucharlo señor Gobernador. Le guste o no saber la realidad. La inestabilidad social ha dado al traste con todo el esfuerzo inicial de su gobierno, que se convirtió de a poco en una mediocre administración, sin inversión interna, porque no atina a poner paz.
Hoy se codea con el Ejercito, como queriendo cobijarse y sacarse la espina en lo oscuro, de lo que no ha podido brindar a su pueblo, Paz. En Chihuahua no hay Paz, no existe, bienestar, vivimos en la inestabilidad, y a usted Javier Corral, no se le ocurre nada que hacer, más que enfrentar al Congreso en una parodia de liderazgo que no tiene más. Pero hágalo, y observe por usted mismo el tamaño de su imagen.









