“Teletoniando” en redes sociales para captar audiencia / ¿Por qué el Teletón siempre alcanzará “la meta”? / Luis Cardona

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Reflexiones / Luis Cardona / diario19.com

 

Sin ánimo de unirme a una lucha sin sentido en contra de Televisa, la empresa privada de comunicación creada por el Estado para mantener la opinión de la sociedad mexicana a favor de las tareas del gobierno en turno, sino a una lucha que verdaderamente demuestre además del origen turbio de ésta, enrolada en la estrategia-política de comunicación social del gobierno federal, igual que otras 476 “opciones” de información que lidera en el territorio nacional, debo emitir un juicio en su contra por la contribución que hace al mantenimiento del discurso ramplón en el manejo manipulador de la opinión pública, a través de una fuerza de empleados que por no perder el salario, son capaces, de ensuciar, criminalizar y descalificar el hartazgo del pueblo mexicano por el gobierno de Peña Nieto, que no reconoce a la ciudadanía como parte del concepto constitucional de Estado mexicano, más que en teoría.

Nuestra constitución mexicana, tan reformada como la exigencia de la oligarquía que maneja el gobierno, está dividida en 9 Títulos, que contienen 136 Artículos y 19 transitorios. El Primer Título y sus 38 artículos hablan acerca de los Derechos Humanos, las Garantías Individuales, y la ciudadanía mexicana, mientras que los siguientes 98 artículos definen la estructura del Estado Mexicano. Donde el pueblo debiera estar incluido en la practica del ejercicio político y sus decisiones, pero no es así.

El sometimiento del poder legislativo a la línea del gobierno manejado por la oligarquía del país, con el obvio consentimiento amoral del poder judicial a las políticas de operación del ejecutivo, son el claro ejemplo de que el pueblo no cuenta, para el Sistema político, y por eso levanta hasta hoy la voz, en búsqueda de llegar a la conciencia de la clase política corrupta que decide por todos, en movimientos pacíficos, no violentos, intentado ser escuchada en marchas, bloqueos, plantones y difusión cibernética, ésta última que no ha podido ser apaciguada por ese bloque de medios de comunicación que junto a Televisa mantenían hasta hace dos años atrás a la población mal informada, en la políticas públicas gubernamentales.

Cuando el pueblo alza la voz, y demuestra que no tiene temor, que la sociedad ya no tolera del presidente de la República y su política de terror para mantener a la población apaciguada;  por instrucción de la Oligarquia, entra la estrategia de comunicación social, que con todo el apoyo financiero, con una máscara ante el exterior de apertura y respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión, utiliza al brazo descalificador de la protesta más fuerte que tiene, Televisa, para agredir desde la expresión y manipulación de la misma, al descontento de la población.

El Estado ahora apuesta a campañas “sensitivas”, en contra de las decisiones de gobierno que le afectan, como los movimientos estudiantiles del IPN, en el DF, en Oaxaca de Maestros, en Chiapas de activistas sociales, en Guerrero de escuelas que el mismo pueblo sostiene como las Normales Rurarles, entre ellas la de Ayotzinapa, el movimiento minero en Sonora, la explotación en los pocitos de la región Carbonífera de Coahuila, y todos y cada uno de los movimientos anti-violencia, que exigen rendición de cuentas, como en Chihuahua y Veracruz a sus gobernadores.

La opresión mediática de Televisa sobre todo de las clases media, baja y en extrema pobreza es más evidente que nunca, pues no ha podido, mantener la crítica y el despertar de la conciencia de la clase media en las redes sociales que utilizaban los ricos para imponer modas, y ahora se utilizan en más de un 70% para mostrar el descontento ciudadano.

Por eso ahora Televisa, une a su causa por instrucciones del Estado mexicano donde ya tiene un asiento Azcárraga al lado del Carlos Slim, y toda esa gama de apellidos cuyas familias opinan desde sus residencias en Europa, Estados Unidos o el Caribe, sobre el rumbo del País que les brinda día a día mayor riqueza, reúne, repito, Televisa a  476 medios incondicionales al régimen en una batida mediática que se observa en los niveles de contratación publicitaria del gobierno federal y los estatales en su “rendición de cuentas” aparentemente transparentes. Sin contar, ojo, con aquellas “donaciones” de grupos, individuos, instituciones y gobiernos a los que conviene regresar al País al lugar donde estaba con la sumisión de los gobiernos.

Televisa y estos grupos ahora van  por todas la empresas que promueven y brindan los servicios de internet en el País, movimientos que el Estado realizó desde inicios del siglo XXI con el operador designado Emilio Gamboa Patrón, que distribuyó sistemas de Cable por todo el País, pensando ya en llegar al control por medio del mecanismo Satelital, de las comunicaciones mexicanas.

Hoy Televisa, Telmex, y algunos de menor monta como Salinas Pliego, acaparan los sistemas de comunicación por cable, satélite y televisión abierta, pasando incluso por encima de los derechos laborales de los empleados de las empresas que adquieren a través de prestanombres, que pueden ser sus parientes, hijos esposas cuñados, concubinas, amantes, amigos, primos…

Ante el rechazo ciudadano por la el manejo de la libre expresión en internet, ahora se apuesta por la millonaria inversión privada, que garantizará al Estado mexicano, el manejo de los grupos o personas que hagan del internet una arma de información contra la que hoy, Televisa no ha podido.

Aquella visión de la Ley Televisa, y los esfuerzos infructuosos de Javier Corral Jurado porque el gobierno no entregara las telecomunicaciones a Emilio Azcárraga y sus seguidores, ahora da sus frutos, y la supuesta oposición política (partidos) en el País, no ha hecho absolutamente nada por restituir su valor al pueblo en la toma de decisiones, como parte del Estado, porque sus legisladores, prefieren sus tabletas, el aumento de cuentas bancarias, autos de lujo, “escorts” en fiestas privadas de lujos hoteles después de sesiones de trabajo en la playa, al bienestar del pueblo, que ahora despierta, y en forma pacífica protesta, lo cual no quiere decir que vaya a ser violento y dar pretexto al gobierno para reprimirlo, pero que sí debe cuidarse en lo individual, porque su IP está siendo espiada.

Así, de ese tamaño es la lucha que lleva Televisa, desde sus programas matutinos, donde imbuye a la población que no navega en internet, los  discursos de Eduardo Salazar en el programa Hoy, que evidencia en “clases” a los “ignorantes” conductores, Legarreta, Van Rankin, Araiza Herrera, Montijo, el guatemalteco Sandarti, e invitados ocasionales.

Con todo y guión, mal leído por Salazar en el “telepromter”, al estilo de la “escuelita de Ortiz de Pinedo”, los conductores hacen preguntas de una imbecilidad que “espanta”, de ser cierta su ignorancia. Cosa que no se sabe a cabalmente porque son actores, como Angélica Rivera.

Y así también actúa Derbéz en el Teletón disfrazado de “Madre Teresa” a quien supuestamente los “malos” de las redes sociales, “gente sin identidad”, a la que cada noche Joaquín López desde su noticiero, invita “a formar parte de esa gran comunidad”, atacaban a los “niños del teletón”, que salían acompañados de Montijo o Ferriz, a explicar su situación dolorosa ante el público, en una manipulación evidente para captar “raiting” que en verdad es lo que les interesaba, porque es lo que están perdiendo, ante la incredulidad ya de la población, clase media que no es acaparada como en otros años.

El teletón dio un vuelco a la “comedia” (cuando ha dejado de ser eso), para atrapar audiencia, que es lo que interesa al gobierno, la distracción del pueblo y esa sensación de bienestar de haber ayudado con 50 pesos a que un niño discapacitado recobre algo de su calidad de vida.

La verdad es que el Teletón es financiado por el estado, por la oligarquía, por esos grupos poderosos, como Banamex, Telmex y otros que “donan” cantidades como los 25 millones de Slim, por ejemplo, o el millón de Vicente Fernández, el cantante predilecto de la clase política, junto a Juan Gabriel. Dinero que no pierden al donar pero qué si dejan de ingresar a la Hacienda nacional, como todos los mexicanos que pagan impuestos a través de sus recortes al salario, o pagos en ventanilla en caso de profesionistas.

El dinero de los gobiernos estatales por órdenes de la federación, es lo que mantiene al Teletón, por eso nunca dejará de llegar a la meta. El teatro en ésta ocasión, era para sensibilizar a los espectadores, al pueblo de bajos recursos que no tiene acceso al internet, y se sumara a la causa, y con sus 50 pesos pudiera lograr 55 millones en 45 minutos. Y sale el “Choby”, después de haber dado a conocer que él tuvo cáncer y “sabe lo que es víctima de la desventura”, a decir que la meta fue ¡alcanzada!. Y aquello se vuelve una fiesta de nuevo, porque vencieron a los “malos”, que marchaban protestando en las calles de la ciudad de México, con una veintena de infiltrados disfrazados, miembros del ejército y la policía.

“Los malos”, de las redes sociales que se infiltraron en su HT #teleton, para protestar y exigir la salida de Peña nieto, desde el “raiting” de Televisa, y entonces levantan otro que igualmente fue infiltrado y creció por encima del #yamecanse2, por la participación de la protesta, más que la audiencia lograda por Regil.

Dieron a conocer entonces que tuvieron su HT en primer lugar mundial a las ¡tres de la mañana!, mientras la protesta contra el gobierno de Peña Nieto, descansaba de la pena, y el dolor que causó la noticia de la PGR que habían sido identificados restos óseos, como los de Alexander Mora, cosa que ahora se discute pudo haber sembrada, para distraer la atención del verdadero lugar donde están los 42 normalistas que aún faltan. Y es que de éste gobierno se puede esperar todo, y de Televisa igual, que con su “fabrica de sueños” es capaz del mejor montaje.

Por eso la Lucha por la libertad de expresión y el respeto a los primeros 38 artículos constitucionales, no debe ser vana, por moda, o sin responsabilidad, y convicción. Vayamos al Paro Nacional, es la opción para cambiar desde adentro a éste corrupto sistema político mexicano.

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2 Comments

  1. Froylán Sánchez diciembre 11, 2014 12:35 am 

    Debe cuidar la sintaxis, hacer más cortos los párrafos, seguir una lógica argumentativa coherente, no andarse por las ramas o divagar.

    La intención es aceptable, pues habla contra la tiranía peñanietista.

    • Admin diciembre 11, 2014 1:00 am 

      Muchas gracias Froylán por su comentario. Tiene razón, yo mismo lo he notado, pudiera inventar cualquier pretexto, pero lo que apunta es verdad. Le dí una manita de gato, atendiendo sus recomendaciones, espero se pueda leer mejor y sean más claros los conceptos. Prometo tener más cuidado. Muchas Gracias de nuevo.

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