Diario 19 / 1 de septiembre de 2018
El impune Alejandro Gutiérrez, cómplice de César Duarte, permanecerá en prisión preventiva; saldrá libre en breve, quizá por la noche en la penumbra como el ladrón que es, cobijado por los de su calaña, burlándose de la justicia y del pueblo Chihuahuense al que sus autoridades no saben defender
La notificación oficial está pendiente, pero una vez que se realice el juez tendrá tres días para convocar a una audiencia donde impondrá la nueva medida para que el imputado continúe el proceso de la causa penal.
El abogado penalista Héctor Villasana dijo que una posible huida de Gutiérrez no es factible, ya que aún si no existiera la causa del fuero federal aún tendrá que enfrentar el proceso de la causa penal local. Además, el Poder Ejecutivo no tendrá posibilidad de impugnar la resolución del Tribunal Colegiado, ya que es la última instancia jurisdiccional y es inapelable.
El gobernador Javier Corral y todo su equipo fallaron en la estrategia en detrimento de la Justicia para Chihuahua. Esperemos que no sea el inicio del desgrane de la mazorca, porque con él se salvan otros apóstoles de César Duarte, arriba y abajo del nivel del prófugo ex gobernador.
La prisión preventiva sigue subsistiendo hasta que un juez local no modifique la nueva medida cautelar para que Gutiérrez pueda continuar con su proceso en libertad.
“Es inminente que en los siguientes días habrá una audiencia para cambiar a una diversa medida preventiva. Puede ser una garantía económica, un localizador electrónico o la obligación de presentarse periódicamente ante un juez”, explicó el abogado Héctor Villasana.
Las nuevas medidas cautelares que se le podrán imponer a Gutiérrez, según el Código de Procedimientos Penales del Estado son la prohibición de salir del país, de la localidad en la cual reside o del ámbito territorial que fije el juez; la obligación de someterse a la vigilancia de una persona o institución determinada que entregue informes al juez de forma regular; arraigo domiciliario sin vigilancia o con las modalidades que disponga el juez.
Otras medidas son la prohibición de convivir o comunicarse con personas determinadas o el internamiento en centros de salud u hospital psiquiátrico en los casos que el estado de salud del imputado lo amerite.
Lo cierto es que las autoridades de Chihuahua perdieron el caso, por falta de atingéncia en cada paso de la investigación, cada cabo suelto fue tomado por la PGR para en vez de ser fiscales, actuaran como defensores de oficio. La fiscalía de Chihuahua ha quedado muy mal parada desde el inicio de éste proceso, por las mal amalgamadas estrategias, que fueron utilizadas “dentro de la ley” en favor de evidentemente corrupto Alejandro Gutiérrez, amigo personal de los hermanos Moreira, el monumento más grande a la impunidad que existe en México. Gutiérrez está a esa altura de impunidad.









