Madre de paseño asesinado por la guardia nacional, acusa «cero información» en torno a investigaciones y dinero que cargaba con él

Share

Luego de casi un mes de haber sido asesinado por un elemento de la Guardia Nacional, Juan Carlos Medina, de 19 años, hijo de Karla Sáenz Reyes, ésta reclamó ayer el abandono informativo de los avances de la investigación del asesinato del joven que se aseguró, fue «abatido» por el soldado.

“No me regresan la cartera de mi´jo. En la Fiscalía General de la República  me dijeron que ya la habían mandado pedir porque no estaba con las pertenencias que les entregó la Fiscalía General del Estado, pero no me regresan nada. Mi hijo traía como cuatro mil 450 dólares, porque estaba juntando cinco mil dólares para comprarse un carro Mustang que quería, tenía cuatro mil y acababa de cobrar 450 dólares”, dijo la madre.

Juan Carlos, un estadounidense con raíces juarenses, fue asesinado por un agente de la Guardia Nacional el 19 de noviembre a las 9 de la noche en las calles Francisco Villa y Tlaxcala, en el Centro de la frontera, luego de que al ingresar a México por el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe, con dos armas que la guardia nacional  afirma haberle visto en una bolsa, con una de las cuales, «Apuntó» al militar que sin miramientos le disparó matándolo, de un balazo que le entró por la axila y cruzó el cuerpo destrozando órganos vitales.

Sin embargo, el lunes 22 de noviembre el fiscal de Distrito Zona Norte, Jesús Manuel Carrasco Chacón, indicó que el paseño “no tuvo oportunidad de accionar” el arma. Y de acuerdo con su mamá, testigos le aseguraron esa misma noche que él nunca sacó un arma.

Karla exigió ayer a las autoridades que le enseñen los videos de las cámaras de seguridad, donde se demuestre que su hijo le apuntó con un arma de fuego al oficial.

“Yo pido justicia, no tenía por qué matarlo, lo podía detener de otra manera. La FGR me dijo que no estaba a favor de nadie, que ellos están buscando testigos, pero ahora cuando voy ya nada más me dicen que están con el caso”, reclamó.

Juan Carlos trabajaba en Estados Unidos de lunes a viernes limpiando patios, con un sueldo semanal de 450 dólares, equivalentes a casi 10 mil pesos. Los fines de semana los pasaba en Ciudad Juárez con su mamá, sus hermanos y su novia.

Como cada lunes, el 15 de noviembre Karla lo fue a llevar en la mañana a la avenida Juárez para que cruzara por el puente Paso del Norte, y la noche del viernes 19 lo iba a recoger.

“Le dije: que Dios te bendiga, apá. Mi hijo (me contestó): igual a ti, amá. Ésas fueron sus últimas palabras”, recordó sobre el último día que vio a Juan Carlos con vida.

Share

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share
Share