Integrantes de la caravana migrante fueron agredidos por elementos de la Guardia Nacional y el INM cuando detuvieron un camión que transportaba a algunos de ellos en su plataforma, bajándolos por la fuerza del mismo, provocando la reacción de los centroamericanos que bloquearon en dos ocasiones la carretera, para que los policías del INM y los soldados de la Guardia Nacional les permitieran subir a otras plataformas..
Durante su trayecto a la Ciudad de México por la autopista México-Puebla, los 400 migrantes centroamericanos abordaron en repetidas ocasiones plataformas de camiones, sólo conseguían avanzar unos metros y luego eran detenidos por las camionetas de la Guardia Nacional que les impidieron viajar de esta manera, amenazando incluso a los choferes, con detenerlos por tráfico de personas.
“Están haciendo mal porque también ya estamos cansados de haber caminado tanto”, gritó un migrante cansado de caminar.
Los migrantes cerraron en dos ocasiones la autopista México-Puebla, según ellos, para presionar a la Guardia Nacional y que les permitieran viajar de aventón.
Bajo el rayo de sol, avanzaron 10 kilómetros entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde, partiendo de San Miguel Xoxtla, Puebla, donde durmieron las últimas dos noches.
“Estamos conscientes, es un largo camino, un camino algo peligroso, más la deshidratación caminando”, dijo Jonathan, un migrante.
A medio camino, un pequeño de dos años de edad convulsionó y tuvo que ser auxiliado por una ambulancia.
En la caseta de San Martín se reagruparon a las dos de la tarde, descansaron y una hora después reanudaron la caminata.
La caravana está conformada principalmente por migrantes de El Salvador, Nicaragua y Honduras, quienes partieron el pasado 23 de octubre de Tapachula Chiapas, la mayoría con la intención de llegar a los Estados Unidos.








