El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó modificar la fecha de revocación de mandato al 10 de abril debido al incremento de trabajo que implicaría revisar y digitalizar más de 2.7 millones de firmas en papel.
El consejo general de dicho organismo dio a conocer que ante esta sentencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para aceptar firmas en papel, se necesita “recorrer los plazos, principalmente el de la convocatoria que no podrá hacerse en enero sino hasta el 4 de febrero, por lo que ahora se propone la jornada de votación en lugar del 27 de marzo el 10 de abril”.
La recolección de firmas ciudadanas para pedir al Instituto Nacional Electoral (INE) la aprobación para un referéndum revocatorio del mandato presidencial arrancó en la Ciudad de México.
“Es un ejercicio democrático y ciudadano con el que estamos intentando que esta consulta sobre revocación de mandato sea un éxito”, dijo en conferencia de prensa Gabriela Jiménez, presidenta de la asociación “Que siga la democracia”, encargada de recabar las firmas.
El referéndum de revocación a mitad de mandato es una de las promesas electorales de Andrés Manuel López Obrador, presidente desde 2018, para —según ha dicho— suprimir privilegios y fomentar una democracia directa en México.
Con un ejército de 20 mil voluntarios, la organización buscará en los próximos 45 días conseguir un total de 3.5 millones de rúbricas tanto digitales como físicas a nivel nacional.
Para llevarse a cabo la consulta de revocación de mandato, se requiere el apoyo del 3% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, lo que equivale a por lo menos 2.5 millones de personas, de al menos 17 de los 32 estados que integran el país.
“Pero nosotros buscamos que sean un poco más para solventar aquellas que de pronto no sean válidas”, argumentó Jiménez.
Confió en que alcanzarán el objetivo, incluso, en menos tiempo del plazo establecido pues, detalló, en tres días han conseguido unas 10 mil firmas.
Rosa María Villanueva es uno de los 20 mil voluntarios que trabajará en estas brigadas para recabar firmas en las calles y aunque acepta que será complicado debido a que muchas veces la gente desconfía de dar sus datos personales, espera conseguir, por lo menos, unas 500 firmas.
“Se trata de ejercer la democracia y nuestro derecho a decidir. El presidente está haciendo bien las cosas, así que seguramente se ratificará su mandato con esta consulta”, estimó.








