Envalentonados por la noticia de que Estados Unidos y México reabrirán su frontera terrestre, cientos de migrantes llegaron a Tijuana, con la esperanza de que el restablecimiento facilite el cruce y la búsqueda de asilo en el país del norte.
A partir del lunes, 8 de noviembre de 2021, la frontera de casi 3 mil 200 kilómetros de largo volverá a estar abierta a viajes no esenciales luego de cerrar durante 20 meses por la pandemia del coronavirus. Ambos países lograron reducir las infecciones y vacunaron a las comunidades fronterizas.
Otro impulso para ingresar a Estados Unidos podría aumentar la presión sobre Washington para que estreche la frontera después de llegadas récord de migrantes este año desde Centroamérica y el Caribe que pusieron a prueba a la administración del presidente Joe Biden.
“Voy a intentar, nos queremos meter a la línea (cruce fronterizo), ya no puedo estar en México, aquí hay mucha violencia”, dijo Andrea Morales, una guatemalteca que vive, desde hace un mes, en un campamento improvisado junto al paso fronterizo El Chaparral, en Tijuana.
“El Gobierno nos quitó la luz hace cuatro días y vinieron a encerrarnos como animales, sólo espero en dios cruzar para darles una mejor vida a mis hijos”, agregó mientras amamantaba a su bebé en medio de decenas de tiendas de campaña.
Las autoridades locales enfurecieron a los migrantes la semana pasada cuando tiraron tiendas de campaña y otras pertenencias que habían dejado en el campamento que ocupaban desde febrero.








