Miguel Barbosa, decretó dos días de luto por las víctimas tras una serie de explosiones provocadas por una toma clandestina de combustible en San Pablo Xochimehuacan, que dejó un muerto y 17 hospitalizados, de los cuales 14 continúan internados, mientras vecinos del lugar aseguran que era un secreto a voces dicha toma, como existen muchas otras que actpuan bajo el disimulo del gobierno.
En conferencia de prensa, informó que se instalarán además centros de acopio para las personas afectadas, y aseguró que el estado se hará cargo de todas las víctimas.
«Tomé la decisión de que tengamos dos días de luto por esta tragedia y moños negros en todas las oficinas de gobierno por el mes de noviembre y un repudio a la delincuencia, al crimen organizado y a este desorden», dijo Barbosa en conferencia de prensa, pero no informó de datos sobre el combate a las practicas corruptas de su gobierno, que son del dominio público.
En el periódico oficial de Puebla se publicó un decreto por el que se declara luto de 48 horas en el estado, «por la tragedia ocurrida por las explosiones generadas en la Junta Auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, Puebla», así como el izamiento de la Bandera Nacional a media asta, hoy y mañana.
El gobierno del estado informó que, aproximadamente a las 2:50 horas del domingo, se registraron una serie de explosiones en la Junta Auxiliar de San Pablo Xochimehuacan de la capital poblana, debido a la existencia de una toma clandestina de gas LP.
Eduardo Rivera Pérez, presidente municipal de Puebla, habló sobre la explosión por toma clandestina.
El funcionario expresó que por la pronta acción de autoridades fueron evacuadas miles de personas a tiempo y se encuentran instaladas en albergues, sin embargo el problema es generado por la tolerancia de las autoridades que permiten la activdad, mirando para otro lado.
Señaló que alrededor de cinco manzanas resultaron afectadas, se tiene el reporte de alrededor de 60 viviendas totalmente destruidas.
Además dijo que tanto el gobierno del estado y el municipal se han comprometido para resolver la situación de los afectados, aunque se ignoran los tiempos y de donde saldrán los recursos para la reparción del daño.








