El fentanilo, la droga que enfrenta a cárteles mexicanos y la débil lucha contra el narco en México

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El fentanilo, uno de los narcóticos más letales por muertes de sobredosis en Estados Unidos, ya suma 1,157 kilogramos en más de siete meses.

Andrés Manuel López Obrador, presidente mexicano, ha explicado que la guerra de cárteles en el país se debe a la introducción de este opioide sintético, cuyos precursores son exportados de Asia, especialmente de China.

Según el mandatario, la violencia en SonoraBaja CaliforniaZacatecas Michoacán, solo obedece al enfrentamiento de organizaciones criminales. En las primeras tres entidades hay pugnas del Cártel de Sinaloa contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“El otro hecho es la introducción del fentanilo, de esta droga que se trae de Asia y que se está comercializando a precios más rentables que las drogas tradicionales con un daño mayor, mucho mayor”, dijo el jefe del Ejecutivo en su conferencia matutina de este 24 de agosto.

(Foto: SEDENA)

Para que se sepa, puede causar la pérdida de la vida de un joven en apenas seis meses. Es lo peor que puede haber, el fentanilo, lo peor

Hasta el 20 de agosto reciente, la Sedena informó que en el mes aseguraron 94 kg de fentanilo; marzo ha sido el periodo de este año con más cantidad asegurada del narcótico con 320 kilos; luego estuvo mayo con 249 kg; abril, 232; febrero, 119; enero, 78 kilos; julio 33 y junio 32 kilogramos.

Ello representa casi la misma cantidad que todo lo asegurado en 2020, cuando se registraron 1,301 kilos. Cabe destacar que esta tonelada ya había sido registrada como un aumento del 486% en relación con lo decomisado en 2019, año en que apenas sumaron 222 kilogramos del opioide.

Ya sea en cateos, vehículos abandonados, puertos, retenes, aduanas o inspecciones con binomios caninos, las fuerzas federales han contabilizado cantidades industriales de droga que se fabrican o atraviesan el país.

Los recursos del narco parecen inagotables (Foto: SEDENA)

El CJNG como el Cártel de Sinaloa pueden adquirir más armas de grueso calibre, reclutar a sicarios, corromper funcionarios y operar con impunidad cada vez que aumentan sus capacidades monetarias con la venta de drogas.

Pese a los grandes decomisos, los datos muestran que el narco no ha mermado sus actividades en México. El negocio de tráfico de estupefacientes continúa y decenas de miles mueren por sobredosis en Estados Unidos, mercado principal de los cárteles mexicanos. Otros miles mueren por enfrentamientos entre grupos criminales, al disputarse territorios o rutas de trasiego, así como en balaceras contra fuerzas de seguridad o en medio del fuego cruzado.

De acuerdo a datos oficiales, en promedio, las autoridades mexicanas han decomisado 493.07 kilogramos de narcóticos durante 232 días este 2021, pero las operaciones de los cárteles parecen intactas tanto en producción como en exportar drogas en altísimas cantidades.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con corte al 20 de agosto, los resultados de combate al narcotráfico acumulan 114 mil 394 kilos de estupefacientes asegurados en el país, a cuatro meses y medio de que concluya el año.

Con respecto al informe del último mes, esta cantidad representa un aumento de al menos 10.6 toneladas, cuando se rebasaron los 103 mil 749 kilogramos de narcóticos en todo el territorio mexicano.

Si bien, hay meses con mayores incautaciones que otros, los promedios reflejan que cada 60 minutos se han decomisado 20.5 kg, pues al final, los resultados se comparan entre cada año.

A su vez se han erradicado 524 hectáreas de marihuana y 8,248 de amapola. Para ello siguen desplegados 3,887 agentes.

La marihuana es el narcótico que más se decomisa y cosecha en México, pues actualmente suman 65,159 kilogramos incautados. Abril fue el mes con mayor cantidad asegurada con 19,784 kg en lo que va del año. Este enervante tiene un ciclo de producción anual entre enero y mayo y después, de agosto a noviembre.

Mientras que la metanfetamina crystal es la segunda droga con mayores cantidades incautadas en el país, pues durante 2021 suman 35.6 toneladas. El narcótico no baja de los dos mil kilogramos por mes, sube a cuatro mil y cinco mil kg, hasta su máximo en siete meses y 20 días con 6.9 toneladas registradas en marzo.

Después está la cocaína que en su mayoría se importa desde Sudamérica, de países como Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú. A la fecha se han decomisado 12 mil 130 kilos de la droga en polvo.

Estos cargamentos son transportados vía aérea y marítima por el mar Caribe o el Pacífico hasta puntos de aterrizaje en Centroamérica o la frontera con Quintana Roo y Chiapas. Luego es transportada por rutas de trasiego en la costa Oeste mexicana hasta la frontera de Sonora, Mexicali o Tijuana, Baja California, así como al interior por estados del centro norte.

Más de 47,000 personas mueren cada año en Estados Unidos por sobredosis de drogas sintéticas como el fentanilo, según la agencia Centros para el control y prevención de enfermedades de ese país.

Es una crisis que mantiene en alerta al gobierno estadounidense y ahora también al mexicano. Cada vez son más recurreentes las incautaciones de la droga y precursores químicos en puertos, terminales aéreas o carreteras de este país.

El decomiso en el aeropuerto de Culiacán, el pasado 11 de enero, es el caso más reciente. Pero hay otros mayores, como la confiscación de 23 toneladas de precursores para elaborar fentanilo en Manzanillo, Colima, en agosto de 2019.

Es el mayor cargamento de esta sustancia que se ha detenido hasta el momento en el país.

La ruta de China

La creciente presencia del opioide en México alteró el mercado ilegal del narcotráfico, reconocen especialistas y autoridades.

La droga, por ejemplo, desplazó a otros productos como marihuana y heroína como las principales fuentes de financiamiento de algunas organizaciones criminales.

Es también una preocupación trasnacional. De acuerdo con autoridades de México y Estados Unidos en los últimos años se estableció una red entre carteles mexicanos y de China para elaborar la droga, que se envía después a Estados Unidos.

El proceso de tráfico cambió desde 2017 según informes de la DEA, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Hasta ese momento el opioide solía enviarse desde China a las ciudades estadounidenses.

Pero después cambió la ruta. Carteles como Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Sinaloa empezaron a importar precursores químicos para elaborar fentanilo en sus propios laboratorios.

De acuerdo con la DEA estas organizaciones -actualmente las más poderosas de México- se encuentran entre las mayores proveedoras de la sustancia a los consumidores estadounidenses.

«Es un tema cada vez más peligroso para México, pero también para Estados Unidos», dice a BBC Mundo el especialista en seguridad Ricardo Márquez Blas.

«Es peligroso porque los carteles mexicanos cada vez tienen más capacidad de elaborar su fentanilo y distribuirlo por Estados Unidos».

El modus operandi

¿Cómo funciona el tráfico de fentanilo desde China a México y después a Estados Unidos?

El punto de origen son los laboratorios ilegales que operan en el país asiático.

Según datos del Departamento de Justicia existen al menos 5.000 sitios en China donde se produce fentanilo, sustancias alternativas a la droga o los componentes para elaborarla conocidos como precursores.

En septiembre de 2018 Kirsten Madison, subsecretaria para Asuntos internacionales de narcóticos del Departamento de Estado reconoció que China es «una fuente principal de drogas sintéticas ilícitas» para Estados Unidos.

Algo que no ha cambiado desde entonces. De acuerdo con la DEA son tres los métodos para traficar el fentanilo desde ese país:

Originalmente eran envíos directos por correo o en embarques vía área que a veces se negocian en la llamada «internet profunda» (Deep web en inglés).

La práctica aún se mantiene pero ha sido paulatinamente desplazada por otras dos.

Otra modalidad es enviar contenedores de fentanilo en barcos mercantes que zarpan de los principales puertos de China u Hong Kong, por ejemplo.

La droga «viene disfrazada de cualquier cosa que se pueda imaginar» explica Márquez Blas. «Llega en contenedores de jabón, dentro de muñecos, con muchos envoltorios para disimular su verdadero contenido».

De hecho la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), ha detectado varios embarques con estas características en el último año.

La Unidad es el organismo de la SCHP responsable de investigar lavado de dinero y operaciones fiscales irregulares.

Los cargamentos llegan a puertos mexicanos en el Pacífico, sobre todo Manzanillo, Colima y Lázaro Cárdenas, Michoacán.

Son los sitios «con mayor amenaza por el ingreso de fentanilo» reconoce Santiago Nieto Castillo, director de la UIF.

Fentanilo mexicano

Los puertos marítimos son los principales sitios de llegada del fentanilo, pero no son los únicos.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional han detectado el arribo de cargamentos en aeropuertos internacionales como Culiacán, Manzanillo o Ciudad de México.

En todo caso el procedimiento a continuación suele ser el mismo. El opioide se mueve a laboratorios clandestinos donde se le incorporan otras drogas.

Lo más común es cocaína o heroína. La mezcla se divide en píldoras que se envían al mercado estadounidense.

Los laboratorios se encuentran, de acuerdo con datos de la Sedena, en poblaciones de Michoacán, Jalisco, Sinaloa, Durango o Baja California.

Son sitios con presencia del CJNG y el grupo de Sinaloa.

La tercera modalidad de tráfico, detectada recientemente por autoridades de ambos países, es la producción de fentanilo en territorio mexicano.

En este caso las organizaciones importan precursores de China, Taiwán u Hong Kong para mezclarlos en sus laboratorios y obtener el opioide que se divide en píldoras o pequeñas dosis en polvo.

La producción se envía a la frontera norte de México. Uno de los principales sitios de ingreso a Estados Unidos es la ciudad de Tijuana, Baja California y vecina del condado de San Diego.

Es el sitio con mayor confiscación de fentanilo en los últimos años según datos de la DEA y el servicio de Aduanas y Protección Fronteriza.

En ambas modalidades, el proceso para enviar el opioide de los laboratorios mexicanos a las calles estadounidenses es el mismo de otras drogas como metanfetaminas, explican especialistas:

Las dosis de fentanilo se mueven en pequeños cargamentos dentro de latas de comida, equipo automotriz, en juguetes o bolsas de dulces por ejemplo.

Una vez en ciudades del norte mexicano es común que la drogacruce la frontera en automóviles de ciudadanos estadounidensesaunque también se interna por túneles.

Después se envía a los consumidores en sitios como Los Angeles, Chicago, Atlanta o Nueva York.

El origen

¿Por qué carteles como Sinaloa o Jalisco Nueva Generación establecieron redes para traficar fentanilo con organizaciones chinas?

Hay varios elementos, coinciden especialistas. Uno es la alta rentabilidad del negocio. Elaborar un kilo del opioide cuesta en promedio unos US$32.000 según el Departamento de Justicia.

Con ese kilo de fentanilo se puede producir un millón de dosis, que en el mercado estadounidense se venden en un promedio de US$20 millones.

Pero hay otras razones. Desde 2008, la DEA y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito detectaron la operación de grupos del Cartel de Sinaloa en ciudades de Australia y Asia.

Y en el caso del CJNG existen elementos históricos. Los fundadores de la organización fueron Abigael González Valencia, El Cuini y Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho».

Ambos formaron parte del Cartel del Milenio, uno de los primeros en traficar con drogas sintéticas en México.

Los dos grupos han logrado adaptarse a las condiciones del mercado estadounidense de drogas, dicen a BBC Mundo expertos en seguridad como Alberto Islas.

Tal experiencia les permitió crear una extensa red de distribución en Estados Unidos, pero sobre todo crear una eficiente estructura de operación, añade. Con mucho dinero.

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