Por Luis Cardona
“Este miércoles 21 de abril en La Cuadrita de San José de Guaymas, encontramos un pozo con muchos restos humanos ardiendo, pensamos que pueden ser varias, muchas personas. El sentimiento es de gran dolor e impotencia”, así dió a conocer el Colectivo Madres buscadoras de Sonora, el hallazgo de lo que pudieran ser más de una decena de personas incineradas, al parecer por narcos o huachicoleros del sur del Estado.
En medio de la desesperación, recuperaron huesos y algunas prendas de vestir de la gente que fue inmolada, en lo que fue catalogado como un acto de “barbarie inconcebible” por las activistas.
Por redes sociales dieron a conocer entrada la tarde el hallazgo de las cenizas, huesos y hasta sandalias de los asesinados. La región de Guaymas-Empalme y Cajeme se ha convertido en tumba de cerca de 700 personas, entre hombres y mujeres, sin que la fiscalía abra investigaciones que den con los culpables, mientras las madres buscadoras velan los restos de sus hijos a la espera de las autoridades que tardan horas en llegar al sitio.
Lo que localizaron, fue un horno crematorio clandestino, mientras la fiscalía hace mutis del suceso.
Las madres ahora están instaladas en el servicio médico forense, esperando resultados de ADN que puedan indicarles si sus hijos o hijas fueron incineradas o incineradas en el lugar.









