Diario 19 / 20 de junio de 2018
Enmedio de la ola de asesinatos entre lo que las autoridades identifican como una batalla interna de un grupo delincuencial en Ciudad Juárez, el operativo de inhibición del crimen y narcomenudeo en la Zona Centro de esa frontera afecta ahora a negocios de giros de venta de alcohol, sobre todo, afirman propietarios de restaurante, bares y cantinas de la zona, los agentes dirigidos por una Comandante a la que identifican como “Sarahi”.
Los propietarios de al menos diez bares manifestaron haber sido objeto de visitas diarias durante la semana pasada y lo que va de esta desde la hora en que abren las once de la mañana hasta las tres y cuatro de la tarde. Manifiestan que utilizan en exceso la fuerza a la hora de ingresar a los negocios, y levantan de sus asientos a personas mayores, que por lo regular a esa hora entran a refrescarse con una cerveza o un tarro.
La Comandante les ha dicho a encargados y propietarios que andan tras narcomenudistas, pero aseguran que esa gente, a la que incomodan dentro de los establecimientos, son gente que no se dedica avender ni son consumidores de droga. No negaron que pudiera ser que vendedores de droga se internen en sus negocios haciéndose pasar por clientes, pero hasta la fecha, aseguran, no han localizado a ninguno y lo único que propician es que la gente no acuda a sus negocios por temor a la forma en que la Comandante “Sarahi” lleva a cabo su trabajo.
En reuniones que han tenido en meses pasados sobre la forma en que deben proteger sus establecimientos en la oficina de Gobernación del Estado, se les dice que utilicen los servicios de policías auxiliares, pare evitar narcomenudeo y violencia, o actos como los que han sucedido de balaceras al interior de bares, sobre todo, pero aún con todo y esas recomendaciones cumplidas, los efectivos municipales llegan levantan a la gente y la ponen contra la pared para esculcarla, y en ocasiones los clientes se quejan de que los agentes les quitan el dinero y no pueden pagar, y tampoco se pueden quejar por temor a ser presa de represalias.
Aseguraron que no están en contra del trabajo de la polícía, pero no están de acuerdo a la forma en que lo llevan a cabo, pues se han dado casos en que las encargadas y empleadas de bares y restaurantes el centro de la ciudad, han sido incluso desnudadas so pretexto de localizar drogas que escondan en su cuerpo.










