Diario 19 / 9 de Junio de 2018
Una joven mujer que cumplió años el 8 de Junio de Junio y celebró su onomástico alegremente con sus mejores amigas en casa de una de ellas, no alcanzó a ver el sol de la mañana siguiente, por alguna extraña razón su cuerpo fue cubierto por los rayos del sol, pendiendo unos quince centímetros del suelo de un parque, con un cordón en el cuello amarrado de una una rama a poco menos de quince centímetros de altura.
Vecinos de la colonia Patria, al caminar temprano por el lugar se llevaron el susto de su vida. Con las manos hacia adelante, extendidas por el rictus que deja el ahorcamiento, las palmas amarillentas hacia atrás, las puntas de los pies estiradas lo más posible aún con sus zapatillas, el cabello negro largo sobre sus hombros y cara, la lengua entre los labios con el color azul de la asfixia y los ojos abiertos al extremo, así la encontraron.
Cuando la mujer departía a las tres de la mañana, dicen sus vecinas que recibió una llamada a su celular, y sin decir nada, salió del lugar y ya no supieran más de ella. Supusieron que había ido a su casa o alguien pasó por ella. Todas se fueron a dormir, hasta que la primera se dio cuenta de lo que había sucedido y fue llamándoles una a una para darles la noticia.
La policía no sabe si fue suicidio, o si alguien la cito para quitarle la vida. La mujer era un poco robusta, y sus amigas dicen que no acusaba desajustes emocionales, » estuvo muy bien con nosotras toda la fiesta hasta que se fue».










