Diario 19
La semana había iniciado tranquila, los matones se habían guardado. Cd. Juárez, la ciudad de la muerte en Chihuahua, pasaba por una tensa calma, pero se sentía que en cualquier momento se pudiera presentar un evento. Llegó el Medió día y el diablo desató su furía, primero, en el Boulevard Independencia y Paseo del Sol dos tipos bien amarrados de piernas y brazos, fueron encontrados en un baldío con sendos balazos en la cabeza y cuello, pero con vida. Ambos fueron trasladados al IMSS y su estado de salud se reporta grave.
No pasaba mucho de la sorpresa de encontrar a dos torturados baleados y dejados por muertos, cuando, bajo las balas de dos armas cortas de calibre .40 y 45, un hombre fue asesinado en una “Burrería” en la Colonía Libertad, por la Avenida de los aztecas Calcopirita. Intentó huir, pero las balas en la espalda se lo impidieron, y al caer lo remataron con más plomo en la cabeza.
Receso y más bala
Luego como que los sicarios tomaron un receso, o estaban en sus sagrados alimentos, pero al llegar las 6:30 de la tarde salieron con todo. Mandaron al Campo Santo a un jovencito de 16 años en la Colonia El Jarudo. Llegaron hasta las calles Sierra Madre del Sur y Lucio Cabañas y ahí mero le vaciaron el arma. El muchachito quedó vivo, todavía alcanzó a que lo llevaran a un Sanatorio cercano, pero se lo llevó la muerte casi una hora más tarde.
De ahí los señores de la muerte, aparecieron entonces en Misiones del Real, donde se desapacharon con la cuchara grande y acribillaron a tres ciudadanos. En el lugar quedó muerto uno de los objetivos, y los otros dos heridos, por lo que fueron trasladados por los paramédicos a un hospital privado donde tiempo despúes falleció uno de ellos que no pudo sobrevivir a los estragos de las balas dentro de su cuerpo.
Familiares de los ajusticiados se arremolinaron en el lugar donde sus parientes e hijos yacían y gritaban desesperados por su vida, con la esperanza de que si los recogían pronto, pudieran salvarse, pero todo lleva un orden para los policías y paramédicos, hasta que finalmente fueron enviados al nosocomio, donde ahora uno únicamente, estpa con vida, muy grave pero con vida.
Queriendo cerrar edición, pero nada… más muertos
Cuando parecía que ya las redacciones podían cerrar edición, y los noticieros editar sus imágenes, los sicarios hicieron su aparición de nuevo, ahora en el fraccionamiento Villas de Alcalá, donde un hombre fue lesionado en las calles Villa de Castelli y Villa de Comatitlán. A este parroquiano también le tundieron a balazos, iba muy grave, no se sabe si aguantaría a pasar la noche pero todas las esperanzas de la ciencia médica están puestas en la resistencia del individuo en la cirugía que le practican.
Los fotógrafos, camarógrafos y reporteros, comentaron, “Ojala sea el último del día, ahora sí”, pero sorpresa. A las diez de la noche hubo otra lluvia de Balas estruendosas, de esas que estremecen hasta las entrañas. Dos hombres más fueron rociados por el plomo de las armas en parajes de San Isidro, exactamente en la Avenida del Desierto y Santiago Troncoso. Uno de los hombres murió en el lugar y su compañero resultó herido.
Resulta que los gatilleros, los llevaron hasta ese sitio, para deshacerse de ellos a bordo de un auto del cual los bajaron e inmediatamente les dispararon prácticamente a quemarropa. Uno murió y el otro se debate entre la vida y la muerte.
Así fue este cruel y salvaje lunes den la Ciudad de la muerte. Cd. Juárez regresó a la violencia, inexorablemente, cada día mueren más y más personas, sin que el panorama se observe esperanzador, no se ve la luz al final del túnel.










