Autoridades y Lebarones contra los derechos de ejidatarios chihuahuenses / Florece la discriminación en la tierra de Abraham Gonzalez / Reflexiones

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Diario 19 / Reflexiones / Columna

 

Florece la discriminación en la tierra de *Abraham Gonzalez

 

 

 

Luis Cardona

 

Productores agrícolas, ejidatarios los más, de la zona noroeste de Chihuahua entre Buenaventura y Galeana han emprendido una lucha contra autoridades federales y Estatales por la complacencia y evidente parcialidad discriminatoria en contra suya y a favor de las huestes de la familia Lebaron, mormones separados de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días. Las protestas de los ejidatarios que algunos medios intentan soslayar al encasillarlos como “barzonistas” (no todos los son) con la intención de beneficiar en la percepción ciudadana a los descendiantes de los asilados estadounidenses en México, repudiados en su país por las prácticas de su secta sobre todo en el sometimiento sexual de las mujeres. Esta comunidad “Lebarona” mantiene practicas machistas mucho más enconadas que cualquier comunidad mexicana, igual que otras de orígen alemán y canadiense.

Los Lebarones, la gran mayoría con doble nacionalidad que les brinda derechos en ambos ambos países, practican la poligamía como primer precepto religioso y entregan su esfuerzo en rededor de las familias que los varones puedan mantener, mientras que las mujeres son lideradas por la primera esposa y es quien elige las relaciones sexuales que deben sostener con el patricarca familiar. Mantienen además férreas costumbres de hermandad oscura y mantienen su propios grupos de autodefensa.

Estos mormones tuvieron por años una comunidad en Chihuahua en el área noroeste del estado con grandes capacidades agrícolas, vecina de la comunidad de Galeana y Lagunitas, levantaron un emporio desigual al de los mexicanos que habitaban las otras comunidades, convirtiénsoe poco a poco en los patrones de la región, por sus grandes cosechas frutales y la nuez producto de extensiones infinitas de tierras. Así se convirtieron en una potencia financiera. Sus casas sumamente diferentes a las edificadas por los mexicanos, de estilos anglosajones dieron el toque de antiguas épocas, las mansiones de los lebarones se levantaron emulas de las caciquiles hacienda profirianas que combatiera en su tiempos Abraham González, personaje Chihuahuense que atrajo a la Revolución mexicana a Pascual Orozco y a a Doroteo Arango (Pancho Villa) el ladrón duranguense, el más famoso “héroe” de la esa guerra que a la postre lo conviertió también en hacendado en un rancho cerca de Parral, donde acabó su vida lleno de balas.

*Abraham González Casavantes, nacido en Guerrero (Chihuahua) el 7 de junio de 1864 y fue asesinado en el mismo estado (Chihuahua) el 7 de marzo de 1913. Fue un destacado político y revolucionario mexicano, el principal líder del Partido Nacional Antirreeleccionista, jefe del maderismo y hombre de confianza de Francisco I. Madero en el estado de Chihuahua. Reclutador para la Revolución mexicana de Francisco Villa y Pascual Orozco. Estudió con el profesor Mariano Irigoyen, en su pueblo natal. Pasó luego al Instituto Científico y Literario de la capital chihuahuense. Terminó sus estudios de preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México. Realizó su educación superior en la Universidad de Notre Dame, en Indiana, Estados Unidos. Después de terminar su carrera universitaria se dedicó a administrar la crianza de ganado bovino a gran escala. Abraham era alto, fuerte en lo moral y en lo físico, rico y soltero, hablaba bien el inglés. Desde el inicio de sus actividades se caracterizó como un férreo opositor al gobierno de Porfirio Díaz y de sus representantes en Chihuahua, Luis Terrazas y Enrique C. Creel; cuando Francisco I. Madero comenzó a divulgar sus ideas inmediatamente se adhirió a él, y en el Congreso del Partido Nacional Antirreeleccionista celebrado en la Ciudad de México fue él quien propuso la fórmula electoral Francisco I. Madero-Francisco Vázquez Gómez como candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República. Cabe anotar que Madero, Moya y González eran miembros de poderosas familias norteñas y con educaciones similares, es así que unieron causas y prestigios como demócratas. Acompañó a Madero durante su gira por Chihuahua y pronunció un discurso en el Teatro Noriega defendiendo las ideas democráticas. Se convirtió en el amigo y colaborador de más confianza de Madero.

Así, una moderna esclavitud acompañó el movimiento social, los mexicanos ahora trabajaban en las huertas, sembradios, nogaleras, predios manzaneros y de durazno de los Lebarones, donde por menos del salario mínimo norteamericano, una décima parte, realizaban la labor que campesinos braceros llevaban a cabo en Estados Unidos, así que inversionistas, subencionaron a sus compatriotas güeros y arrancaron una nueva forma de esclavitud y explotación de colonias, pueblos y pequeñas ciudades, que han mantendio a su servicio por más de medio siglo.

Los ejidatorios fueron perdiendo poder ante el embate del dinero norteamericano que imprimió a esa región como divisa el Dólar. Pero después de tanta jauja para los Lebarones, hace menos de quince años, llegó un poder más fuerte que ellos a la región, la Politicacriminal que llevó a enfrentarlos directamente cobrando el derecho de piso, bajo amenaza de no más permisos para pozos de agua ni para comprar “legalmente” tierras ejidales. De inicio los Lebarones sortearon el camino con dávidas electorales, cenas, borregadas y “prestamos” en efectivo para sus campaña y préstamos para los políticos, también  de sus tierras para eventos populares y fiestas a gobernadores y funcionarios del gobierno federal, con chamacona y todo. Todo, si, todo.

Pero después no muchos años tampoco, con la Guerra de Felipe Calderón al Narco, el poder político sucumbió al del crimen organizado, el brazo armado de la políticacriminal, lo rebaso, se lo comió como el pez grande al chico, y los Lebarones, tuvieron que enfrentar un nuevo poder, que les costó vidas de miembros de familias de renombre, todas de apellido Lebaron. Les costó tierras, dinero, huertas y muchas mujeres.

Entonces se levantaron, empezaron a surgir líderes políticos de doble nacionalidad para defender sus derechos, la prensa nacional e internacional se volcó en la comunidad de Lebarón, los ojos de la opinión pública voltearon hacia “los indefensos lebarones” y de allí el gobierno federal, y Organizaciones no Gubernamentales, los protegieron a capa y espada contra los narcos y hasta contra puñados de policías y militares que fotalecían el poder del crimen organizado.

Entonces con toda esa protección, los Lebarones imitando a los Menonitas que también merecen dispensas superiores a los mexicanos ejidatarios, hijos de la revolución, iniciaron a crecer y a tomar predios que no valían en teoria,  ni cinco centavos, los adquirieron a muy bajo costo casi donados, sobre todo en el gobierno del prófugo César Duarte y empezaron a hacer pozos por doquier, con y sin autorización de las autoridades federales. Ya no temen, ni tienen narcopoliticos, ahora ellos gobiernan, ya no mantienen a políticos ni prestan ranchos para fiestas, ahora ellos mandan y se ensanchan a plenitud pasando por encima d elos derechos de los ejidatorios, les roban el agua y la vida, ante la mirada licenciosa de las autoridades que en vez de meter orden intentan sacar raja política como en antiguos tiempos.

Los enfrentamientos entre ejidatarios en el ejido Constitución son producto de toda esa entrega de las autioridades mexicanas a los descendientes del Tío Sam, descendientes también por nacimiento en México, de padres asilados. Los levantamientos y grescas irán creciendo sino se frena ya la desigualdad y la discriminación que inicia en el municipio, pasa por el Estado y cobija la Federación.

El principio de Ulpiano sobre justicia, dar a cada quien lo que corresponde, no se está aplicando en esta área de Chihuahua. Los campesinos mexicanos son sobajados insmisericordemente por los descendientes de norteamericanos nacidos en mexico, porque además no son hijos tampoco de la Malinche, son hijos de Smith.

En ésta parte de México, los ejidatarios, los campesinos, como en la mayoría del territorio nacional, son tratados como ciudadanos de segunda, mucho más cuando se trata de meter al haro los Lebarones, que como cualquier pueblo del mundo tiene una historia, una realidad y un derecho a crecer en todos sentidos, pero nunca pisoteando derechos de los demás ni apoyados por autoridades que discriman.

Esta secta mormona, debe someterse como todos en México a la igualdad de derechos mexicanos. ¿o no?.

 

Rfelexionemos

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