Diario 19
«El Bar de Todos» fue el escenario de una ejecución sumaria, de tres balazos, uno en la cabeza, un sujeto cayó muerto a manos de tres sicarios
Una vez más el «corredor inseguro» de la avenida Manuel Gómez Morín fue escenario de un asesinato a mansalva en «El Bar de Todos», hasta donde llegaron tres sicarios, se dirigieron a un grupo de jóvenes y tras ver fijamente a uno de ellos, le dieron tres tiros, uno de ellos en plena cabeza que lo despidió de éste mundo en el acto.
Los sujetos así como entraron saliero, ante la mirada atónita de decenas de clientes que a ls doce veinte de la noche festejaban el «juebebes» en el interior del Bar ubicado a la altura del fraccionamiento Campestre, de las zonas más exclusivas de Ciudad Juárez. cabe decir que se supone que éste corredor de antros es de las zonas más seguras de la frontera, pero al menos en promedio cada semana se dan dos asesinatos. Ya la gente se ríe y le compone a la frase «el corredor seguro que te mueres».
Los testigos entre ellos varias jovencitas que libaban alegremente con amigos y conocidos, tres hombres armados se aproximaron a un grupo de personas de los cuales ubicaron a uno de ellos y le dispararon a corta distancia tres balazos, uno de ellos en la cabeza que le hizo brotar sangre y fludios gelatinosos de oidos nariz y boca, quedando muerto de manera instantánea en medio de un charco de sangre, mientras ellas y ellos corrían a «donde fuera», unos a los baños, otros abajo de las mesas, no había manera de salirse sin encontrarse con los pistoleros en las escaleras, no identificaron la salida de emergencia, así que optaban por tirarse al suelo.
En la escena del crimen se localizaron tres casquillos percutidos de calibre 9 milímetros, todos los clientes fueron detenidos luego al interior del bar y otros bares cercanos, con la intención de las autoridades de dar entre ellos con los responsables, pero esos ya hab´pian huido del lugar relataron testigos de los hechos. «Esta cabrón éste pedo, dijo uno de ellos, ya no se puede pistear a gusto en ningún lado, no chinguen».
Al menos unas doscientas personas fueron retenidas e varios antros hasta las cinco de la madrugada, mientrsa se realizaban las invetsigaciones del paradero de los asesinos y se levantaban evidencias de la escena del crimen como los clientes de ‘La Playita’, que se quejaron porque no les permitían abandonar el lugar tras las pesquisas de los agentes de la Policía Ministerial que interrogaban a la gente sobre el homicidio.
Muchos llegaron a sus casas a las siete de la mañana o de ahí se fueron a trabajar. Decenas de damitas llegaron más tarde a casa de los acostumbrado y con el temor que les causaron los hechos de la ya trsitemente célebre Gómez Morín, corredor inseguro.












