País de locos / Nación de Zombies / Luis Cardona

diario19.com / Luis Cardona

 

Estar en contacto con familiares de personas desaparecidas, nos vuelve diferentes. Quienes no lo están simplemente observan, analizan, pero no sienten el dolor, son “inmunes”.

México se ha convertido en una Nación de Zombies, familiares de personas desaparecidas que deambulan con la mente en el infinito, tratando de arrancar de los recuerdos la presencia de sus hijos, padres, hermanos, esposos, compañeras y compañeros de vida que un día se despidieron y no regresan, cada noche se enfrenta al insomnio, al llanto en soledad, a ese hueco que nada ni nadie llena.

El secuestro no se frena, es una industria. Gente de todos los estratos sociales pierde a alguien. El gobierno no atina a una solución clara, porque está completamente superado y hasta miedo da que el rumor sea verdad y cómplice directo sea.

La complejidad del problema no permite a la vista inmediata una solución. Más de treinta mil desaparecidos en la República es una historia de terror. La desaparición de personas es lo más común  en nuestro México destrozado. La complicidad de las autoridades va desde el disimulo hasta la tolerancia regional, hoy los criminales visten uniforme.

El presunto secuestro de un futbolista, remueve las entrañas del problema más grande que vive México. Por él se movieron estructuras, por los sin nombre, no se mueve ni un secretario de acuerdos.

El ministerio Público ha dejado de ser una figura confiable para el ejercicio de la justicia, es un lugar ocupado por mafias que condenan inocentes y liberan culpables con la contaminación del debido proceso.

Ya nadie traga el anzuelo de las investigaciones mal realizadas, en todo México las averiguaciones previas sirven para dejar en libertad a quienes asesinan, violan, secuestran, amenazan, roban y desaparecen gente.

La mayoría se condolía con el secuestro de Alan Pulido, pero a la vez se negaban a no criticar ante la posible muerte del jugador y todo lo que conlleva un secuestro, la forma en que un famoso es buscado mientras los sin nombre, no contestan, abonan la tierra, o se convierten en arena del desierto. Comida de animales carroñeros, víctimas del poder.

Urge un cambio de timón. Estrategias de restauración, comisión de la verdad. Ahora se sofoca a la CIDH en un claro amago para guardar silencio.

No serán los intelectuales con sus mesas políticas, ni los políticos con sus promesas, ni las OSC con sus estadísticas, o las cortes internacionales, ni Peña ni AMLO quienes nos den paz y terminen con éste dolor. Solo nosotros seremos capaces de doblegar a quienes nos agreden, a quienes los solapan.

Los partidos políticos han dejado de ser una opción, todos son corruptos, todos solapan al crimen, todos son parte del poder que nos mantiene en zozobra, porque eso conviene al poder que mueve los intereses económicos mexicanos.

Las elecciones solo son simulaciones, compiten quienes tienen permiso de competir, los que no, mueren en el intento o se retiran con una arma detrás de ellos y sus familias.

País de locos.

@cardonamex